Agua del belén: diseña un río, una fuente o una cascada en el belén con el depósito, la bomba y el tubo adecuados al desnivel y al mantenimiento.
Todos tenemos recuerdos entrañables relacionados con los belenes de nuestra infancia, pero quizás uno de los más recurrentes es el relativo al agua. Esa agua que se hacía con el papel de plata del chocolate. Ese rio con su puente, sobre el que se colocaba en muchas ocasiones a los Reyes Magos en su camino al portal de Belén. O el lago sobre el que siempre nadaban una pata con sus patitos.
El agua siempre ha tenido un papel especial dentro del belén. Aunque antiguamente se representaba con materiales muy sencillos, como papel de aluminio, espejos, cristales o telas brillantes, su presencia ayudaba a dar profundidad al paisaje y a crear escenas llenas de vida. Un pequeño río podía recorrer todo el conjunto, unir diferentes zonas y convertirse en el hilo conductor de la composición.

Además, las figuras relacionadas con el agua son también muy diversas, lavanderas en todas las posturas posibles, aguadores, mujeres con cantaros, animalitos…
Estas figuras permiten representar numerosos oficios y escenas cotidianas. Las lavanderas suelen colocarse junto a la orilla del río, mientras que los aguadores y las mujeres con cántaros aparecen cerca de fuentes, pozos o caminos. También es frecuente incorporar pescadores, animales bebiendo, niños jugando junto al agua o pastores que conducen sus rebaños hacia un abrevadero.

Quizás por ello una de las cosas que más ilusión hace a los pequeños, pero también a los más mayores, es ver un belén con agua real.
El movimiento y el sonido del agua llaman inmediatamente la atención y convierten el belén en una escena más dinámica. Una corriente suave, una pequeña cascada o el agua cayendo desde una fuente pueden transformar por completo una composición, aportando una sensación de frescura y naturalidad.
La tecnología actual, ha dado paso hoy en día, a la posibilidad de contar en todos los belenes, con agua corriente. Un toque de realismo que aportan un rio de verdad, una fuente con su caño del que sale agua, un lago… incluso cascadas como en el Belén de la Real Casa de Correos (Puerta del Sol, Madrid).
Este belén, uno de los más sorprendentes de los últimos años, tiene como elemento predominante al agua, que simboliza la vida, la esperanza, el futuro y la regeneración. Se compone de un estanque con tres islas emergentes que representan los tres continentes conocidos en aquella época y por las que fluyen ríos y cascadas.
Y es que el agua es otro de esos elementos que da más realismo a los belenes.
El rio con sus lavanderas, un lago donde nadan los patitos, son elementos clásicos. Pero hay otros muchos como una fuente, un pilar, un pozo o un acueducto monumental que dan ese toque original y diferente.
Conseguir que el rio fluya por debajo del puente o que corra el agua por el caño del pilar no es nada complicado utilizando una bomba de agua. Solo necesitaras unos pocos elementos sencillos, tubo de PVC, un conector de tubería, un distribuidor de agua regulable y muchas ganas para conseguir llenar con el sonido del agua tu belén.
Para lograr un circuito continuo, el agua debe recogerse en un recipiente oculto y regresar hasta el punto de salida mediante una bomba. Es recomendable comprobar previamente la altura que debe alcanzar, el caudal necesario y el diámetro del tubo. También conviene impermeabilizar correctamente el recorrido y realizar varias pruebas antes de colocar las figuras y la decoración definitiva.

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Siguiente paso: Para situar este tema dentro de la guía completa, consulta bombas de agua.






















































































































































































































